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KARMANN GHIA CABRIO 1958: ¡JAMÁS RESTAURADO!
Karmann Ghia Cabrio  
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No siempre se pueden encontrar piezas de colección como este Karmann Cabrio del año 58 que Josep María Penalva compró hace un par de años en Dinamarca. Su historia es un periplo de la que nuestro amigo Josep M. quiere dejar constancia como homenaje a las personas que han formado parte de la historia de este vehículo con un pasado lleno de anécdotas.
Los Karmann en versión cabrio se empezaron a fabricar en septiembre de 1957 y hasta el mes de diciembre no se fabricaron más de 120 unidades. Esta unidad en concreto, según el certificado oficial de fábrica de enero de 1958, se entregó a un concesionario oficial de Suecia el 8 de febrero de ese mismo año. De esta manera, se puede afirmar con total seguridad que esta unidad es una de las 150 primeros modelos fabricados de Karmann Ghia cabrio, lo que aumenta su relevancia. Este dato hizo que esta unidad consiguiera el primer premio al cabrio más antiguo en la concentración celebrada en 2005 en Osnabruck (Alemania).
A TRAVÉS DE LA RED
Pero además del incuestionable vehículo, no menos interesante es la historia de cómo nuestro amigo Josep María Penalva -miembro del CEC (Club de Escarabajos de Cataluña)- se hizo con él. Lo cierto es que es difícil seguir la historia de un coche con casi 50 años de antigüedad a sus espaldas. Pero Josep ha realizado un excelente trabajo de investigación para intentar descubrir la historia de este Karmann. Fue el anterior propietario, Krister Hallin -un jóven jugador profesional de golf sueco de 29 años afincado en Dinamarca- quien compró este vehículo tras estar parado en un concesionario más de 13 años en Estocolmo (Suecia). El dueño, un gran aficionado a los clásicos, lo tenía expuesto en el escaparate como reclamo publicitario. Cuando este falleció, su mujer lo puso a la venta y lo compró Krister en septiembre de 2003. Una vez revisado y puesto al día en Dinamarca, Krister lo tuvo como coche de diario en Lyngby (un pueblecito en las afueras de Copenhague). El coche se mantuvo en perfecto estado de conservación, alejado de las inclemencias del tiempo propias de los países nórdicos. Además, por el propio trabajo de Krister como jugador profesional de golf el coche sólo se usaba unos 2-3 meses al año, ya que estaba viajando la mayor parte del tiempo. Finalmente, después de casi cuatro años con el Karmann, Krister decidió venderlo a través de un buscador de coches alemán. Y aquí es donde Josep Penalva entra a formar parte de la historia de este coche.
Internet tiene muchas ventajas y una de ellas es que cuando alguien pone a la venta cualquier cosa en la red, otra persona al otro lado del planeta la puede comprar. Y así fue. Josep vio el anuncio y dio la casualidad que fue el primero en ponerse en contacto con Krister y aunque había más de 15 personas interesadas en el coche, Krister fue todo un caballero y dejó que Josep tuviera preferencia de compra por haber sido el primero.
LA GRAN ODISEA
Después de negociar el precio, Josep y su amigo Marc López se embarcaron el 31 de marzo de 2005 en un avión con destino a Copenhague sin billete de vuelta, ya que el regreso sería por carretera con el Karmann. Una vez en Dinamarca y visto el vehículo, el mismo día inician el viaje de retorno a Sabadell (Barcelona) con un coche de 47 años de antigüedad y que hacía años que no hacía un viaje de estas características. Una aventura digna de contar a los nietos. Lo cierto es que aunque parezca increíble el viaje se llevó a cabo sin ningún contratiempo: salieron de Copenhague a las 19 horas del jueves 31 y llegaron a Sabadell a las 18 horas del sábado, después de 47 horas seguidas de viaje y 2.252 Km con dos paradas para dormir de 2 y 8 horas respectivamente. Esta claro el Karmann se comportó como un auténtico campeón, sin fallar o mostrar agotamiento en ningún momento del trayecto.
FIEL AL ORIGINAL
Según el certificado original del vehículo, llevaba una serie de extras como los neumáticos con banda blanca, una batería con mayor potencia -para hacer frente a los dures inviernos escandinavos- y el color original era un rojo que se denominaba “Colorado”. Así que Josep, después de pasar la ITV, calzó a su Karmann cabrio con unos neumáticos con banda blanca y cambió los “bigotes” delanteros por los originales (modelo del 58). Así pues, se dejó el coche con un aspecto muy similar al que tenía cuando salió de la fábrica de Osnabrück hace casi cincuenta años. Dedicado a Helge Johansson y Krister Hallin.
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que bonito coche!!
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