Galería de fotos:
VW OVAL 1956: EL PRIMER PANSCRAPER
panscrapers VW Oval 1956  
ComentarEnviar a un amigoImprimir Fotos Nacho Hernando
1. VW Oval 1956
Hoy tenemos ante nosotros el coche que inició en nuestras fronteras un movimiento, el de los ‘Panscrapers’. Como podéis comprobar en las siguientes páginas, este Oval rueda muy bajo sin ayuda de suspensión neumática.
El coche pertenece a Carlos. Lo compró tras años de verlo en un taller, donde el antiguo dueño lo dejó tras llevarlo para realizar una reparación. Pero como todo en esta vida, el que la sigue la consigue, y así le ocurrió a él, que por fin pudo arreglar los trámites para quedarse con el Oval. El aspecto rat que tiene se debe a que en su vida pasada el coche estuvo durante 10 años durmiendo cada día a la intemperie, y por tanto los efectos del clima han dejado mella en su carrocería. Aun con este aspecto, el coche no tiene apenas ningún óxido o parte podrida, ya que en los años 80 se realizó una restauración de plancha que lo dejó en muy buen estado.
RASCANDO EL ASFALTO
Si nos fijamos bien en el exterior lo primero que nos llama la atención (aparte del color y el aspecto rat) es la altura con respecto al suelo que tiene, y es que todo Panscraper a de ir rascando el asfalto. Todo el proceso de descenso del coche está hecho por Carlos. El puente se recorto 10 cm, consiguiendo así que las ruedas delanteras tengan una posición más interna en los pasos de rueda, y por tanto facilitando su bajada. Las manguetas a su vez también fueron rebajadas, en este caso hablamos de 6 cm. Con estas modificaciones, y bajando 3 dientes las láminas traseras, se consigue que el puente delantero circule a tan solo 1 cm del suelo en todo momento. Y para quien crea que este coche no se usa, hay que decirle que está muy equivocado: el coche se usa para circular, y lo podemos oír rascando el suelo. En otro aspecto, la pieza que da el stance al coche aparte de su increíble bajada, son las llantas. Unas Fuchs originales con el núcleo negro calzan a este oval del 56. Sus medidas, 4x15 delante y 6x15 detrás. Están recubiertas por unos neumáticos en 135 y 195/65 respectivamente. Tras las fuchs delanteras se encuentran ahora unos frenos de disco que hacen que el coche pueda tener una mejor frenada y, por tanto, mayor seguridad. Otros elementos de la carrocería que destacan en el conjunto son el techo, un sun-roof que siempre es genial en verano, o los retrovisores (modelo swamp nec), que están colocados en las aletas delanteras y encajan perfectamente en el look general del coche. Por último, en la carrocería, la tapa de motor que lleva ahora el Oval a sido donada de un modelo cabrio, teniendo esta unas aberturas extras para de este modo mejorar la refrigeración del motor.
INTERIOR ORIGINAL
Pasando al interior podemos ver que tiene en todo momento el look original del propio modelo, y siguiendo el aspecto general del coche, en el que lo importante no es tenerlo impecable, sino disfrutar del coche y poder circular con el. Para dirigir al coche en estos paseos, lo que sí ha sido sustituido es el volante. Se ha instalado uno de un bug estándar. Y como no podía ser de otro modo, este coche sigue a 6 voltios, y lo hace a la perfección, funcionando todos los elementos, incluidas las flechas características de la época.
Como podéis ver, lo que prima en este coche son principalmente dos cosas, por un lado ir muy bajo, que es la principal norma de la casa en el club Panscrapers, y por otro lado disfrutar del coche en cuanto sea posible, que al fin y al cabo es para lo que son los coches, para poder disfrutar de ellos paseando y haciendo nuestros trayectos. Los Panscrapers se están moviendo mucho, y prueba de ello es que ya tienen su sindicato en Bélgica, aparte de no parar y estar invitados a todas las concentraciones europeas que se realizan. Os iremos informando de más detalles y de los coches que van terminando, que como con este Oval, no podréis quedar indiferentes.
1. VW Oval 1956
Para dejar un comentario regístrate o accede si ya eres usuario.
Publicaciones online de MC Ediciones, S.A.MC Ediciones
© 2008 MC Ediciones, S.A. | Powered by Newcomlab